Aquel 15 de septiembre de 1940 llego a la preciosa Villa de los Andrade, a las orillas del Eume. Se detuvo allí y se
sintió a gusto entre sus gentes sencillas y generosas.
Quiso el Divino Niño en sus bodas de plata, que D. Baltasar ofreciera a Pontedeume un hermoso regalo: El primer Colegio
católico.
Así, Don Baltasar celebró el acontecimiento reuniendo a todos los Catecismos de la comarca.
En 1974, se inauguró el edificio actual, construido en los solares donados por María Cortizas y María Elena Fonte,
ambas miembros del Instituto Secular Hijas de la Natividad de María.
Unos 4.000 alumnos han pasado por las aulas de Atocha, donde recibieron una sólida formación humana, cultural y religiosa.
La intensa labor es evidente; los frutos, escogidos: buenas madres de familia, vocaciones al sacerdocio, a Órdenes Religiosas
y al propio Instituto. Se mantiene vivo el carácter de alegría que inculcó el Fundador y la devoción a la Eucaristía y a
María
El local provisional de la Escuela fue «el Convento». María Vizoso se integró con sus alumnas en esta Escuela-Hogar de
San José: María Cortizas se ofreció al Señor con todo lo que poseía, y D. Baltasar preparó con ilusión los nuevos locales.
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