Un fervoroso sacerdote en una pequeña capilla de un barrio de La Coruña, con él la Virgen de Atocha y el Niño de las uvas y
espigas fueron los artífices de una gran labor social.
Don Baltasar reunió un grupo escogido de jóvenes, sus valiosas colaboradoras. Era el nacimiento del "Instituto Secular
Hijas de la Natividad de María" el 30 de agosto del año 1923.
Posteriormente, en 1951 tuvo lugar la aprobación Diocesana y 1977, la aprobación Pontificia.
Instituto de espiritualidad Cristocéntrica y Mariana se distingue por un intenso amor a María y a la Eucaristía.
Su misión:
- la enseñanza, catequesis y pastoral, cooperando en la evangelización de los más pobres
- la promoción integral de la mujer, para que animada del espíritu del evangelio lo instaure en la familia y en la sociedad
- colaboración en obras diocesanas
El Instituto sigue atento a las enseñanzas de su Fundador: "Mientras haya en el Sagrario un hambriento y pobres hambrientos
junto al Sagrario, no habrá tiempo en esta Obra para pensar, hablar, comentar o tratar otros intereses que no sean la
Eucaristía y los pobres".
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