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Se encuentra
ubicada en la región centro-norte de Venezuela llamada
Barlovento, en el Estado Miranda. Es una región plana y de
un extenso litoral hacia el Mar Caribe o de las Antillas.
La diversidad
etnogenètica debida a la presencia africana de los grupos
étnicos que procedían de las civilizaciones africanas ,
ubicadas al sur del desierto del Sahara, dejaron una huella
imborrable y perceptible. Como esclavos fueron introducidos
durante el siglo XVIII en los primeros centros poblados
barloventeños como Caucagua.
Contó con cierta prosperidad, dado que
se encuentraba en una encrucijada entre
Caracas, el Oriente de
Venezuela, y el resto del Estado
Miranda, por ser un núcleo agrícola, principalmente por la
producción de
cacao en sus tierras de
extraordinaria fertilidad.
También a CAUCAGUA
llega Don Baltasar
Su ansia
evangelizadora no termina, y le lleva a seguir respondiendo
a la llamada que le llega de esta zona marginal de
Venezuela: Caucagua (Barlovento), una de las más abandonadas
en todos los aspectos en aquel momento y de difícil acceso,
porque las vías de comunicación eran tan deficientes que se
tardaba en llegar más de tres horas – teniendo sierte.
Por eso, al
recibir la petición del Padre Agustín Augustinovich, Párroco
de Caucagua (Estado Miranda), envía a cinco Hijas de la
Natividad de María a esa zona totalmente subdesarrollada,
pueblo cosmopolita donde la mayoría eran nativos de color, y
una minoría, de distintas razas, culturas y religiones, que
convivían en sana armonía. Gran parte de la población estaba
formada por gente muy pobre en todos los aspectos, pero
rica, por la caridad humana que posee quien todo lo
comparte.
El 17 de
septiembre de 1956, al año siguiente de pisar Venezuela, las
Hijas de la Natividad comenzaron el Curso Escolar en una
calle llamada “La Laguna” y se instalaron en una casa
situada en la Calle “El Viento”, donación de la familia
Trujillo.
En el patio de la
casa se construyeron galpones para cuatro clases; las
restantes se impartían en la Calle «El Calvario», una
construcción parroquial a dos kilómetros de distancia, que
día a día recorrían a pie, bajo un calor húmedo aplastante.
En 1964 se
construyó, con la ayuda del Padre Agustín Augustinovich, un
nuevo Colegio que fue reestructurado en el curso 1995-96,
con amplios patios – para entonces - y canchas de juego. Las
Hijas de la Natividad de María vivían – mientras dura la
construcción – en la Casa Parroquial.
Actualmente, se
mantienen estas instalaciones y se han construido algunas
nuevas para poder dar respuesta a las necesidades educativas
más urgentes.
En el pueblo de
Caucagua, rodeado de asentamientos campesinos, a los que
raramente llegan los servicios básicos de agua y luz, parece
que los años se han detenido… Sólo el Colegio, animado por
la vida de entrega y la ilusión renovada de las Hijas de la
Natividad de María, es el lugar del movimiento, de los
sueños, de la vida, porque sigue vivo el Espíritu de Don
Baltasar en cada una de sus Hijas.
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