Tiempo atrás, allá por los años 1950, el Señor mueve el corazón de muchas jovencitas de la comarca de Arzúa, y éstas
se sienten atraídas por La Grande Obra de Atocha en La Coruña, marchándose allí a trabajar.
D. Baltasar, viendo la cantidad de vocaciones que había en esta zona de Galicia, decide crear una casa más de su
Grande Obra en Arzúa, localidad eminentemente rural de la provincia de La Coruña.
Como punto de partida para la enseñanza de la catequesis, D. Baltasar abrió una clase de párvulos y otra nocturna de
gente adulta, clases que se impartían en una vieja casa dotada de hermosa huerta, en la calle del Carmen.
Con muchas dificultades, pero con una gran ilusión, se fue haciendo lo que en la actualidad es el
«COLEGIO NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO».
Poco a poco, y sin grandes voces, pasan por esta fundación de La Grande Obra de Atocha muchos niños y niñas, personas
que, gracias a la educación recibida, han podido llegar a ser felices padres y madres de familia y personas perfectamente
preparadas para la vida de hoy.
Cocina, costura, máquina de escribir... de todo aprendieron allí, sin olvidar los buenos ratos de ocio con teatro,
canciones y bailes, hasta llegar a culminar su educación en el colegio.
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